Los grifos termostaticos se encargan de mantener la temperatura del agua siempre constante y de manera automática. Son grifos que se emplean de manera más frecuente en duchas y bañeras. Tienen dos mandos: el de la izquierda, gradúa el caudal de agua y el de la derecha gradúa la temperatura. Lo consiguen mezclando el agua caliente y fría para conseguir la temperatura que deseamos. Para saber más, te contamos cómo funciona y todas sus ventajas a continuación.

Cómo funciona un grifo de estas características

Tiene un mecanismo compuesto de un filtro y un cilindro metálico con varias secciones perforadas y otro cilindro de nylon que contiene una válvula térmica de cobre. Cuando el agua caliente pasa a través del grifo, llega al cilindro compuesto de nylon y entra en contacto con la válvula de cobre. La temperatura permite que el interior de la válvula se expanda empujando el cilindro de nylon y permitiendo la entrada de agua fría. Un diseño sencillo pero muy práctico para poner en marcha la ducha sin perder el tiempo esperando la temperatura del agua que queremos.

Las ventajas del grifo termostático

Este modelo nos permite ahorrar agua y dinero. No necesitamos mezclar agua fría y caliente hasta que alcance la temperatura deseada. Desde el principio, sale a la temperatura elegida. Esto supone un ahorro considerable porque no malgastamos agua. Podemos ahorrar hasta un 40 % de agua, una cantidad importante que se refleja en la factura mensual de consumo de agua. Por lo general, este tipo de grifo incorpora un tope de seguridad donde la temperatura se bloquea en 38 grados. En caso de que queramos más temperatura, es necesario desbloquear el tope mediante un botón y seguir girando el mando. Nos evita accidentes para que la temperatura no se eleve demasiado. El mando de control de la temperatura es de gran precisión y nos permite regularla a los grados exactos que deseamos. Aunque cerremos el grifo, después se sigue manteniendo en la misma temperatura. Fija la temperatura deseada de manera automática. También, incorpora un mecanismo de seguridad en caso de que, si se corta el suministro de agua fría, se interrumpe igualmente el paso de agua caliente para evitar accidentes por quemaduras. Este tipo de grifos se fabrican con una composición de cerámica que no permite la entrada de cal. Así, se deterioran con mayor lentitud frente a un grifo normal donde la cal desgasta mucho el grifo. La mayoría de grifos termostáticos están diseñados con un tope que nos permite ahorrar agua seleccionando la mitad de caudal de agua. Hasta aquí, nuestro breve recorrido por los grifos termostaticos y sus principales ventajas. Una forma inteligente de ahorrar energía y dinero controlando la temperatura del agua en todo momento.